Vecinos piden que Municipalidad considere propuestas en movilidad, áreas recreativas y seguridad

En la ciudadela San Roque hay resistencia a un anteproyecto de reordenamiento del sector que promueve el Municipio de Cuenca. LCC

Vecinos piden que Municipalidad considere propuestas en movilidad, áreas recreativas y seguridad.

Tras la iglesia de San Roque hay una ciudadela de tres bloques de viviendas paralelas en fondo, con dos calles de retorno de por medio, de menos de tres metros de ancho. Ninguna vivienda tiene garaje, las calles del sector son estrechas, con mínimos espacios de parqueo. Un anteproyecto municipal para reordenar el sector pone en alerta al vecindario, que teme una situación peor si se aplica el plan.

Sábado por la noche en la Ciudadela San Roque. En las estrechas calles, los conductores que tratan de entrar se encuentran en contravía con los que quieren salir.

Los problemas de circulación son visibles las noches de fin de semana o cuando hay eventos en la iglesia o casas de reunión comunal, pues a más de los vecinos acuden numerosos visitantes.

Wilson Véliz, presidente de la comunidad; Milton Berrezueta, vicepresidente, demandan que el anteproyecto que prepara la Municipalidad debería ser expuesto a la comunidad en asamblea y aprobado por el vecindario, pero no ha sido.

De lo que conocen del anteproyecto, habría un nuevo trazado de la calle de San Roque, que daría un giro por el espacio donde hoy hay una cancha de uso múltiple y saldría hacia otra calle. La cancha sería sustituida por otra, más pequeña, casi adosada a la iglesia.

Los vecinos no están de acuerdo con este diseño, pues, dicen, restringiría más su movilidad y espacio a parqueos. Hoy día, se han organizado, internamente, para el uso de los estacionamientos en las noches: “el primero que vaya a salir por la mañana, tiene que parquear al último”.

Objetan la propuesta del anteproyecto y plantean se reconsidere: piden una vía de doble carril, especialmente para ingreso de vehículos de emergencia y espacios preferentes para los automotores de los habitantes de la ciudadela.

Así mismo, los reclamantes piden que no se toque la cancha, porque fue construida con esfuerzo comunal y es significativa para la memoria colectiva.

Abogan también por mayores acciones de seguridad y orden público. Junto a la cancha hay un área verde con juegos infantiles y bancas. Piden apoyo a las autoridades para controlar y retirar a personas que acuden al espacio público a beber.

Tampoco están de acuerdo en que se permita jugar en la cancha a avanzadas horas de la noche: el ruido molestaría a los habitantes de las viviendas, por muy próximas; los pelotazos caerían sobre los autos y aún, como hoy, dentro de las viviendas y, para recuperarlas, los jugadores se pasan los cerramientos.

Cuando se construyó la ciudadela, hace 40 años, no se previó los estacionamientos, los vehículos no eran prioridad; hoy, piden se consideren sus criterios y que el plan de ordenamiento sea aprobado de consenso. El ser San Roque parte de las áreas históricas de la ciudad causa que cualquier diseño sea complejo. (AVB)-(I)

RETOMAN ANTEPROYECTO

San Roque es un barrio emblemático de la ciudad, de significado especial por estar próximo a la avenida Loja. Se ha retomado un proyecto para rediseñar la plaza y espacios aledaños a fin de mejorar las condiciones del sector, señala Pablo Barzallo, director de Áreas Históricas y Patrimoniales de la Municipalidad de Cuenca.

El anteproyecto propone unificar el área verde, calles y espacio público, se lo socializó con dirigentes barriales, cuyos criterios difieren con los de la ciudadela, que plantearon cambios.

La Municipalidad accedió incorporar en el anteproyecto cuatro de las seis sugerencias de los vecinos de la ciudadela pero dos no es posible hacerlo: el uno es que su dirigencia ve la cancha como propia, más no pueden administrarla ni aún con el argumento de la seguridad. No empata con el proyecto municipal, señala Barzallo.

El otro es que se incrementen los parqueaderos para uso exclusivo de sus vecinos. Si habría cierto espacio, donde se permitiría el uso por vía de la autoorganización. Una ordenanza permite restringir el acceso a ciertas áreas residenciales, siempre que todos los implicados estén de acuerdo. (AVB)

MÁS DETALLES

– Mediante dispositivos, sí se restringirá el acceso a quienes no son del barrio. Por ejemplo, estudiantes que dejan un auto todo el día. Los habitantes y quienes van a la parroquia sí tendrían este derecho.

– Vecinos de la ciudadela tendrán que restringir el número de sus vehículos y algunos renunciar a ellos; familiares o visitas que acudan tendrán que optar por garajes, señala Pablo Barzallo, director de Áreas Históricas.

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