Un chequeo médico temprano previene la ambliopía

Colocar un parche en el ojo con mejor visión para estimular al «ojo vago» es uno de los tratamientos. Cortesía

En el mundo dos o tres de cada 100 personas tienen ambliopía conocida como ojo vago, que es una de las patologías visuales más comunes y consisten en la mala visión en un ojo que no desarrolló su visión normal en la infancia.
Generalmente los niños no tienen conciencia si un ojo funciona mejor que el otro, mencionó ayer Ana María Brutto, especialista en oftalmología. Por esto es importante que los padres hagan un primer chequeo de los ojos del bebé cuando tiene 6 meses y posteriormente mantener por lo menos una visita anual al oftalmólogo.
Entre los síntomas del ojo vago están la visión deficiente general que se puede percibir si el niño se acerca mucho a la pantalla de televisión o a un libro cuando lee.
El parpadeo excesivo o cerrar un ojo para ver es otro signo de alarma, la dificultad a la hora de ubicar o diferenciar los objetos en el espacio, dolores de cabeza al momento de leer, entre otros.
Ante estos síntomas, el menor debe acudir a un oftalmólogo para que lo valore e iniciar un tratamiento sostuvo Brutto.
El tratamiento dependerá de la causa y la mayoría de casos se mejora la visión con el uso de lunas con medidas. Otra alternativa es parchar el ojo con mejor visión para estimular el ojo deficiente y según la gravedad se puede recurrir a cirugía.
Un exámen oftalmológico oportuno es clave para el éxito de cualquier intervención médica.

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