Turistas de todo el mundo hacen mayoría en el mercado San Miguel

San Miguel, el mercado madrileño que inspiró a levantar el del Río

MADRID. Cerca de la Plaza Mayor está el Mercado San Miguel, el ícono gastronómico madrileño. Este abre de 10:00 a 23:59 de lunes a jueves y el domingo; viernes y sábado, hasta las 01:00.

El ambiente es festivo, con picadas, tablas, vinos y sangrías. Los asistentes son ciudadanos del mundo. Unos cuantos españoles, hay franceses, rusos, ingleses, chinos, japoneses, mexicanos, colombianos, belgas, italianos y más. Unos se abarrotan en las vitrinas para comprar; otros están acomodados en una mesa larga, no muy ancha, con sillas altas, donde degustan la variedad de comidas o bebidas, dialogan, bromean, se conocen o viven su mundo de soledad.

Todo este movimiento es parte del mercado San Miguel, en el centro de Madrid. Es un edificio histórico construido en 1915, con infraestructura de hierro y vidrio. Hoy es uno de los principales mercados gastronómicos del mundo. Tiene un parecido al Palacio de Cristal, el antiguo mercado sur de Guayaquil y que hoy sirve para eventos especiales.

El San Miguel madrileño es el referente, el modelo que inspiró al alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, a desarrollar el Mercado del Río, que ayer en la tarde se inauguró en la Perla del Pacífico y que hoy abre al público a partir de las 10:00, con el objetivo de ser un punto turístico donde degustar cerca de 500 variedades gastronómicas de la ciudad y el país, en los 26 puestos entregados bajo el sistema de concesión.

El mercado San Miguel cuenta con 22 locales, equipados, limpios, con vitrinas y estanterías para exhibir los manjares de la cocina española. Su característica es la oferta de tapeo de calidad. El tapeo, es la venta de tapas o porciones de comida variada, lo que en Guayaquil decimos piqueos. Y también platos como paella, callos madrileños y otros.

El visitante se ve tentado a comer y beber en cada local. Claro, depende de los auros que cargue. Cada Local parece ser la estrella del mercado. Uno de los que más atrae es el de la venta de jamón serrano español. No solo hay demanda del producto sino es el centro de las selfies y las fotos en grupo o personales. Decenas de piernas de cerdo listas para rebanar el jamón cuelgan de la parte alta. Hay tapas desde dos euros (unos 2,60 dólares al cambio de la tercera semana de octubre).

El jamón, la mayoría lo degusta con vino, tinto o blanco. Las copas se ofrecen a 3 euros. Buen vino, con buena acidez, que motiva a repetir. Uno paga, toma su copa y se va a otra parte del mercado. “No os preocupéis, ya la recogen, todos conocemos nuestros utensilios”, dice Patricia, la dependienta del local El 19 de San Miguel.

Cerca está MozHeart, un mundo de bocados con base mozzarella, el queso italiano más famoso del mundo: Ofrece casi 30 tipos de tapas, como la burrata, mozzarela con nata. De 3 euros hacia arriba.

Otro local ofrece brochetas, de langostinos con cebolleta, calabacín y huevo de codorniz, alcachofa con verduritas, salmón ahumado con huevo de codorniz y pepino. Más ejemplos: Raza Nostra ofrece cortes de variadas carnes. Bueno, hay cocteles, salmón ahumado, mariscos, dulces, yogures y más. A un euro se puede degustar una brocheta de aceituna rellena; o a 20 euros la tapa premium de paella valenciana.

El entorno del mercado es también turístico. Decenas hacen fotos, pasean en unas especies de tricimoto, compran sourvenires y también comida en establecimientos.

“El noventa por ciento de asistentes es extranjero”, dice David, uno de los que recoge el platerío. Y quien viene, regresa, porque queda encantado, asegura Dai, su compañero.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *