Reconstruyen la dieta de los pastores de la Edad del Bronce del Cáucaso norte y llegan a una conclusión inesperada sobre su movilidad

Un equipo internacional de investigadores reconstruyó la dieta de los pastores de la Edad del Bronce de las montañas y estepas del Cáucaso norte, en el sur de Rusia, comunicó la semana pasada el Instituto Arqueológico Alemán.

Los científicos estudiaron la composición isotópica del carbono y nitrógeno en el colágeno del material óseo de 105 personas, que vivieron entre los años 5000 y 500 a.C., y luego la compararon con las proporciones de isótopos en el colágeno óseo de 50 animales y la vegetación local de dicho período. El análisis permitió identificar los principales alimentos que comieron, reza un reciente estudio, publicado en la revista PLOS ONE.

Según los resultados, carne, leche y productos lácteos formaban una gran parte de la alimentación básica de estas comunidades, pero también se complementaban con plantas silvestres. No fue hasta el final de la Edad del Bronce que su dieta comenzó a basarse más en cereales cultivados, siendo el mijo supuestamente el principal cultivo.

Además, los científicos llegaron a la conclusión de que la dieta de los pastores del Cáucaso norte se basaba principalmente en alimentos del territorio donde fueron hallados sus restos. «Las comunidades aparentemente permanecieron dentro de sus respectivas áreas ecológicas y no cambiaron entre las estepas, las estepas forestales o las regiones más altas», afirmó Sandra Pichler, investigadora de la Universidad de Basilea (Suiza) y una de los autores del estudio.

Una conclusión inesperada

Pichler subrayó que los resultados del estudio revelaron que «las comunidades caucásicas no eran muy móviles y no emprendieron migraciones a gran escala, lo que sugiere que las innovaciones técnicas revolucionarias del 4º y 3º milenio a.C.», no se transmitieron a Europa desde este territorio.

Si los pastores de la época solo se trasladaban a distancias cortas, los conocimientos de las tecnologías –las armas de metal, el procesamiento del bronce, los carros y la domesticación de los caballos– podrían haber sido transmitidas de un grupo a otro de boca en boca hasta llegar a la parte europea.

Hasta ahora, los especialistas asumían que esta transferencia de tecnología se basaba en las migraciones a larga distancia y los contactos comerciales de estas comunidades de pastores nómadas, y que esta movilidad conectaba Oriente Medio con Europa.

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