Nuevas propuestas han logrado no solo modernizarlo sino dinamizar el turismo en San Sebastián

 

San Sebastián se moderniza con propuestas innovadoras

La plazoleta Miguel León, la iglesia y el Museo Municipal de Arte Moderno ya no son la única distracción turística del tradicional barrio. Actualmente, la oferta se ha ampliado con locales de gastronomía nacional e internacional que se roban la atención de los propios y extranjeros con opciones alternativas.

La plazoleta de San Sebastián, la iglesia y el Museo Municipal de Arte Moderno fueron siempre el atractivo principal de este tradicional barrio. Pero hoy, las nuevas propuestas han logrado no solo modernizarlo sino dinamizar su turismo hasta el punto de convertirlo en una mini metrópoli cuencana.

Café Galería
El concepto de café galería es popular en los alrededores de la plazoleta. Se trata de un espacio en el que, además de comida, cada cierto tiempo hay exhibiciones de obras de arte, especialmente pinturas.

Uno de los lugares que ha aplicado este singular concepto durante ocho años es el ‘San Sebas Café’, gracias a la iniciativa de los hermanos Adam y Lindsay Burton, originarios de Texas, Estados Unidos.

Las especialidades del café son los desayunos al estilo americano con tostadas francesas y pancakes. Además, en las hamburguesas se usan vegetales orgánicos cosechados en Tutupali por los propietarios del local.

Las obras pictóricas acaparan los dos pisos y algunas de ellas son el trabajo final no solo de algunos artistas locales sino de los estudiantes que se han inscrito en las clases de arte que aquí se ofrecen.

El mismo concepto de gastronomía, arte y cultura pero con decoraciones distintas lo maneja el café ‘Casa Azul’ de Pablo Reinoso, ubicado junto a la galería Larrazábal, una edificación de rasgos rurales coloniales, cuya segunda planta funciona como la vivienda de la reconocida pintora Eudoxia Estrella.

Una tercera y llamativa galería café es la de la artista Isabel Tinoco que abrió hace tres años y medio la ‘Tienda Café’, con una especialidad única de waffles de yuca, verde y papa. Postres como alfajores, brownies, rollos de canela y distintos sabores de pie son también parte de los productos que se observan junto a pinturas estrafalarias y llenas de color creadas por Tinoco.

Internacional
Dos locales se roban inevitablemente la atención de los cuencanos y los turistas.

‘Jodoco Belgian Bistro’ es una cervecería alemana que ha alcanzado la preferencia de los visitantes por su calidad, sabor y aroma. Su nombre pensado por el alemán Carlos Vuegen hace honor a un monge que trajo la bebida hasta Cuenca.

Aquí se ofertan cervezas de la casa: rubia, roja y negra; pero las de ‘temporada’ se fusionan con maracuyá, capulí, trigo y otros ingredientes poco usuales.

Frente a la cervecería, a escasos pasos está el restaurante ‘Osaka Ramen’ en el que se vende sushi, pero el plato ‘estrella’ es justamente el ramen, una sopa japonesa que todavía es novedad en Cuenca y que la trajeron Ray Huntley y Marissa Huntley, una pareja de filipinos que, con su amabilidad y ‘don de gente’ convencen a cualquiera, además del sabor incomparable de sus platillos.

Historia
La dicotomía entre lo tradicional y lo moderno que muestran la plazoleta de San Sebastián y sus alrededores, tanto en el día como en la noche; da cuenta de una ciudad que se expande y genera un comercio competitivo que siempre le apunta a lo novedoso.
Pocos cuencanos conocen que el nombre real de la plazoleta es Miguel León y que años después de la fundación de Cuenca tuvo lugar la construcción del templo en el sector.

Según la ‘Guía de Arquitectura de Cuenca’ las parroquias de San Sebastián y San Blas, ubicadas respectivamente en los extremos oeste y este de la ciudad antigua eran conocidas como ‘barrios de indios’, “denominados así por la separación racial y social existente en Cuenca en la época colonial. En aquel entonces, la plaza estaba cercada de rústicas piedras”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *