No se llegó a ningún consenso para la habilitación del tranvía de Cuenca.

Ayer los dirigentes de la Cámara de Transporte mantuvieron una reunión con delegados de la Alcaldía para establecer acuerdos sobre el sistema integrado de transporte y el tranvía, como primer acercamiento; sin embargo, nada se concretó y plantearon una nueva reunión sin fecha.

Una compensación por el retiro de la línea 100, el uso de una caja común para el cobro de pasajes de bus y tranvía, y la revisión tarifaria del transporte urbano son algunos de los puntos que deben resolver la Cámara del Transporte y el Municipio de Cuenca para la integración del sistema tranviario y que siguen retrasándose.

Ayer los representantes del gremio se reunieron con los delegados del alcalde Pedro Palacios para llegar a un consenso y definir la integración de los buses y el tranvía, sin embargo, no concretaron acuerdos.

Palacios no asistió, pero delegó a Guilherme Chalhoub, director de Gestión de Movilidad y a Juan Carlos Aguirre, gerente de la Empresa de Movilidad para expliquen los planes que tiene el Municipio sobre los temas.

El dirigente Manolo Solís, presidente de la Cámara de Transporte, les entregó un documento en el que constan las consecuencias de la no operación de la línea de transporte 100 que cubre la ruta: El Arenal de Ricaurte, la vía a Llacao, colegio Técnico Ricaurte, llantera, puente Fabián Alarcón, Gil Ramírez Dávalos, Vega Muñoz, Indurama, avenida Ricardo Durán hasta la parte alta de Baños.

“Esta es una línea que mantiene 28 unidades trabajando y al dejar de operar se tendrán menos ingresos, lo cual nos preocupa, pues es uno de los recursos mayores que le representa al gremio”, dijo Solís.

Aseguró que la línea 100 constituye una de las mejores que tiene la ciudad. La preocupación del sector de los transportistas es porque la ruta del tranvía hace el recorrido de esta línea de bus, que casi la suplanta por completo.

La Cámara de Transporte espera resolver la afección que tendrán, sobre todo en la parte económica por las deudas que deben cubrir algunos propietarios de las unidades de buses que renovaron los automotores.

Chalhoub no se refirió específicamente al recorrido de la línea 100, pero indicó que se deben analizar todas las alternativas de movilidad para que la Cámara de Transporte no se sienta afectada.

Explicó que la integración es para toda la movilidad, “hay que pensar en todos los actores. No es un tema solo de bus-tranvía, sino también la intermodalidad: bicicleta pública, el tranvía y los buses”.

En el encuentro también hablaron de la definición de la tarifa bus-tranvía, que de acuerdo a la Cámara, se mantiene en la posibilidad de costar 35 centavos de dólar, según la información otorgada por el Municipio; sin embargo, dijo que este es un tema a analizar porque deben completar la renovación de la flota y necesitan recursos para cubrir los pagos.

Sobre el tema, el concejal Diego Morales, quien preside la Comisión de Movilidad del Concejo Cantonal, recordó que también se debe resolver el uso de la tarjeta Movilízate y aseguró que lo ideal es que sea única y que no solo sea utilizada en los dos medios de transporte.

La integración del transporte es uno de los temas que deben resolverse para que el tranvía entre en operación comercial

 

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