Ministerio de Educación activa protocolo para precautelar la seguridad de niños y adolescentes.

Una ola de indignación desató el asesinato de la pequeña Fátima Cecilia en México, a quien se la llevaron de la escuela donde estudiaba por una mujer que no era su madre. El hecho ocurrió el sábado 11 de febrero de 2020 y desde entonces genera alerta en toda la región.

Desde la sociedad civil se han desarrollado campañas para concientizar a la población de la importancia del cuidado de los niños, una tarea integral que involucra a la ciudadanía y al Estado.

“Unámonos a la campaña ¡CUIDA A MI HIJO QUE YO CUIDO AL TUYO! y si vemos a un niño o niña que se encuentra solo, mantente alerta y vigílalo hasta que este se encuentre a salvo, cuidémonos entre todos”, dice el slogan de una campaña regional que circula en redes sociales.

En el Ecuador, el Ministerio de Educación firmó desde marzo de 2018 un instructivo para el resguardo de la seguridad de los estudiantes durante la entrada y salida de la jornada escolar.

En el documento se establecen los lineamientos y protocolos tanto para el traslado de los menores acompañados como de aquellos que utilizan transporte.

De acuerdo a la normativa, el traslado de los estudiantes hacia los centros educativos es de estricta responsabilidad de sus padres o representantes legales. Aquellos que toman bus escolar son responsabilidad compartida por la unidad educativa, el transportista y los tutores.

Esta herramienta establece que estudiantes de nivel inicial hasta tercer año de Educación General Básica deben ir acompañados, sin excepción, por sus padres o de personas debidamente autorizadas y registradas ante la institución al inicio del año escolar.

En caso de algún cambio en la información, los tutores están en la obligación de notificar con anticipación al plantel.

Los profesores entregarán el alumno a los representantes, según el documento de la cartera de Estado. En él se aclara que bajo ningún concepto se entrega la custodia a personas que no se encuentren debidamente autorizadas y registradas en la institución, aunque demuestren ser un familiar cercano del alumno.

Si un estudiante no es retirado, el personal de seguridad o servicio se queda en custodia del menor hasta contactar a sus padres o personas a su cargo. En caso de no poder hacerlo, debe comunicar a las unidades de policía del sector para que busquen a sus tutores legales.

 

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