Los objetivos del plan económico

Protección social, reactivación financiera y transparencia se ofrecen con el programa gubernamental. Las metas apuntan a un incremento de ingresos y una reducción de gastos. Expertos señalan que se busca mejorar las condiciones para adquirir deuda

El plan de prosperidad del Gobierno Nacional, anunciado tras el discurso a la nación del presidente Lenín Moreno del martes anterior, se resume en 11 puntos y tiene como objetivos la protección social, sostener la inversión en obra pública, transparencia en el gasto del Estado y reactivar la economía del país.

Los ejes del plan implican reducir el tamaño del Estado, los gastos innecesarios, transparentar las compras públicas, optimizar las empresas públicas; sostener la inversión en obras de infraestructura, y fortalecer las reservas del Banco Central.

También se plantea el acceso a financiamiento externo en mejores condiciones; incremento de la producción petrolera y minera; equidad en la aplicación de subsidios a los combustibles; actualización del precio de la gasolina súper, y optimización del subsidio al diésel para el sector empresarial. (I)

Ayuda social. De acuerdo con Eduardo Jurado, secretario de la Presidencia, con estas medidas se logrará aumentar el Bono de Desarrollo a 66.000 nuevos hogares y 34.000 más recibirán esta ayuda del Estado por primera vez. 33.000 adultos mayores pasarán de una pensión de 50 a 100 dólares, y 18.000 adultos mayores que no reciben pensión recibirán 100 dólares. También se entregarán 70’000.000 de dólares en créditos a los beneficiarios del bono. Se anunció, asimismo, el pago de la deuda a 11.463 jubilados en espera.

Reactivación económica. El Banco del Pacífico incrementará su programa de créditos en 30’000.000 de dólares, la Corporación Financiera Nacional por 100’000.000 de dólares. La Corporación de Finanzas Populares subirá su cartera para fondeo de cooperativas por 55’000.000 de dólares y el Banco del IESS, BIESS, invertirá 40’000.000 de dólares. Banecuador ampliará en 200’000.000 de dólares los créditos para el sector agrícola, y la banca pública colocará 800’000.000 de dólares para el sector de la construcción. Se entregará también 33’000.000 al crédito para emprendimiento y 30’000.000 más para crédito educativo.

Recursos naturales. El Gobierno también le apunta al incremento de la producción petrolera a 700.000 barriles diarios hasta 2021 y a la extracción minera, responsable social y ambientalmente, con los proyectos Fruta del Norte y Mirador, como ejes del desarrollo del sector.

Empleo. Con estas medidas, el Gobierno espera que el sector privado asuma el rol de máximo empleador. Con la reducción del tamaño del Estado entre 900 y 1.500 servidores públicos, dejarán sus puestos de trabajo. El plan global implica la reducción de personal en unas 75.000 personas, de las que 42.000 ya están fuera. El Gobierno espera que el sector privado cree unas 61.000 plazas de empleo por año; pero, según el presidente de la Cámara de Industrias, Producción y Empleo de Cuenca, CIPEM, Andrés Robalino, este proceso “no se dará de la noche a la mañana”.

Transparencia. El plan del Gobierno también incluye la contratación de empresas internacionales que ya tienen pistas para encontrar el dinero obtenido a través de actos de corrupción. Además, se propone una norma para recompensar a quienes den pistas efectivas sobre actos de corrupción, con el 20 por ciento del monto recuperado, así como un sistema de protección de testigos y denunciantes. Se trasparentará las compras públicas y se optimizará el gasto corriente en las empresas públicas del país: se anunció.

Deuda. El Gobierno espera renegociar la deuda con China y ampliar el portafolio de oferentes de créditos. Según Edison Déleg, dirigente del Frente Unitario de Trabajadores, FUT, esto tiene como objetivo obtener créditos del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, “cuyas recetas se reflejan en el alza de combustibles”. El decano de la Facultad de Economía de la Universidad de Cuenca, Rodrigo Mendieta, sostiene que el Estado no puede depender de una “economía sostenida en la ideología geopolítica”, sino que tiene que abrirse a quienes presten dinero al país a las mejores condiciones posibles. Para Jaime Moreno, analista y director ejecutivo de la Cámara de Comercio, “la deuda pública no puede estar amparada en una ‘jorga de amigos de igual ideología’, sino en intereses bajos y condiciones favorables”.

Subsidios. El FUT anuncia que no participará de la mesa de diálogo para la focalización del subsidio a los combustibles, lo consideran un “paquetazo” y preparan una manifestación para el próximo miércoles contra las medidas. De acuerdo con el Gobierno, esta medida se toma para financiar las ayudas sociales ofrecidas en el plan. Para el decano de Economía de la Universidad de Cuenca, el debate sobre los subsidios “ha tardado demasiado”. Sostiene que el actual sistema no es equitativo, puesto que no diferencia entre quienes menos tienen y el resto de la población, “promueve el contrabando y el derroche de recursos”. Añadió que “es la primera vez, en 11 años, en que el Estado piensa en medidas económicas reales, y no solo en los intereses políticos de turno”

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