La Terminal Terrestre necesita mejoras en sus sistemas hidrosanitarios y de control de incendios

Cursos de inglés dictados por el familiar de un alto cargo de la empresa y un estudio de mejoras para la Terminal Terrestre que no fue aplicado son los procesos que fueron examinados por la institución de control.

Un informe definitivo de Contraloría, efectuado entre el 2013 y el 2017, detectó que la Empresa de Movilidad, EMOV, contrató un estudio para la Terminal Terrestre cuyas recomendaciones no se cumplieron, además, se entregaron contratos para cursos de inglés que presentaron deficiencias de control.

En el examen DNAI-AI-0104-2019, entregado el 2 de abril de este año, la Contraloría indica que en abril del 2013 se contrató una consultoría para implementar un sistema contra incendios y el mejoramiento hidrosanitario de la Terminal por 8.550 dólares.

El estudio recomendó construir un sistema contra incendios, un sistema de gas centralizado, reservas de agua y sistemas de bombeo, pero estas obras no se hicieron, lo que, según la Contraloría, “no garantizó que se brinde un mejor servicio en cuanto a la seguridad de los usuarios”.

El actual gerente de la EMOV, Adrián Castro, al ser consultado sobre el tema indicó que la aplicación de los estudios por los que la empresa pagó en el 2013 “no cabe, pues ya estamos incluso por recibir los estudios para el nuevo terminal”. La nueva obra contará con sistemas sanitarios nuevos e infraestructura de seguridad.

Contrato
La Contraloría también informó que en 2015 y 2016 se contrataron tres cursos de inglés para los agentes civiles de tránsito, que en total costaron 7.952 dólares. La entidad de control detectó que el proveedor era cónyuge de quien entonces estaba al frente de la Subgerencia de Talento Humano, departamento que además contrató dos de los tres cursos dictados en la EMOV.

La Contraloría acota que, de acuerdo con el RUC del proveedor, su actividad económica no era de capacitador de inglés sino de “venta al por menor, comisión e intermediación de vehículos usados”.

De acuerdo con la defensa de la entonces subgerente no hubo ilegalidad, puesto que el proveedor, a pesar de ser cónyuge de quien tenía a cargo la Subgerencia de Talento Humano, “no guarda parentesco con el representante legal de la EMOV”, argumento que no fue aceptado por el equipo auditor.

El gerente de la EMOV indicó que la persona aludida en el informe de Contraloría ya no se encuentra en la empresa. Su salida se dio en abril del 2017 de acuerdo con los registros de la institución.

Según Castro, las recomendaciones de la Contraloría son “muy puntuales” y anteriores a su período de administración. “La EMOV es la única empresa que por pedido nuestro cuenta con dos auditores de la Contraloría, tenemos muchas auditorías solicitadas por nosotros, no hay nada mejor que la transparencia”, comentó el funcionario. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *