La danza Saraguro, un rasgo cultural que se mantiene vigente hasta nuestros días.

Las danzas como una expresión cultural del pueblo saraguro no tienen un acta de nacimiento u origen. No hay escritos, ni crónicas que den cuenta desde cuándo se practican estas manifestaciones culturales, pero se mantienen vigentes y hay incluso una revitalización de la cultura.

Así lo resaltó el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, INPC, luego de un estudio de dos años que llevó a cabo para elaborar el ‘Expediente Técnico y Plan de Salvaguardia de Danzas y Bailes Tradicionales del Pueblo Saraguro’.

Los saberes sobre las tradiciones y costumbres son transmitidos por los taytas, quienes han enseñado a las nuevas generaciones todo lo que saben de su repertorio cultural, que incluye la Celebración de la Navidad o fiesta del Markan Tayta, la Supalata, el baile de matrimonio y el velorio de niños.

Entre 2017 y 2019, el INPC recopiló información sobre la práctica de estos saberes ancestrales. El territorio intervenido fue la parroquia San Lucas perteneciente al cantón Loja y conformada por el 80 por ciento de la población del pueblo saraguro.

En el estudio se determinó que “las danzas y bailes en su mayor parte siguen vigentes e incluso existen procesos de revitalización de la cultura por parte de líderes y de organizaciones, lo que ha llevado a que las nuevas generaciones conozcan y se empoderen de estas expresiones parte del patrimonio cultural inmaterial”.

El INPC resalta el interés de los jóvenes en difundir sus tradiciones mediante proyectos culturales como grupos de danza.
Festa del Markan Tayta

Una de las danzas con mayor vigencia es la Celebración de la Navidad o fiesta del Markan Tayta. Se celebra del  22 al 25 de diciembre y convergen los Marcan Taytas y Markan Mamas (pareja de priostes) con sus danzas y personajes disfrazados como sarawis, wikis, ajas y paileros que bailan en honor al Niño Jesús.

“Mi finada abuela era prioste de la fiesta, ella decía que el niñito le bendice en el trabajo”, cuenta Víctor Cartuche, de la comunidad de Tuncarta, quien heredó el cargo de Markan Tayta.

Supalata
El ritual de la Supalata es importante,  está vinculado a la cosecha, época del Pawkar Raymi. Los integrantes de las comunidades visitan casa por casa para recibir alimentos. Esta práctica se sincretiza con la Semana Santa y se cumple un día antes del Domingo de Ramos. “Esta celebración la vivimos desde pequeños en mi casa, ha ido de generación en generación”, cuenta Vilma Andrade.

La Mama Supalata es una mujer mayor que representa a la Pachamama. A ella hay que entregarle las primeras cosechas como fréjol, maíz y el dulce de zambo y la chicha. Según las creencias, a quienes comparten su comida con la Mama Supalata les espera un año de abundancia.

Matrimonio
Otra costumbre del pueblo saraguro es la celebración del matrimonio y sus rituales previos como el enamoramiento, el casamiento civil y eclesiástico, caravana de los novios, el recibimiento (chaskina), la comida, el parabién (consejo), plaza paskana (baile), danza de las cuatro ceras y la ceremonia de la puñuna.

Dentro del matrimonio no solo es relevante la fiesta sino el acercamiento entre las familias con la participación de la comunidad.

Muerte
El velorio del wawa se celebra cuando fallece un niño menor a los siete años. La acción principal de los padres es acostar al cadáver sobre una mesa y cubrirlo  con un pañolón o chalina.

El papá comunica la noticia al compadre o padrino del difunto. Los músicos acompañan el ritual y los vecinos cooperan en el arreglo del  ‘Altar Allichina’, en los bailes, en el traslado y  ayudan en la ‘Jila Tacshana’ (lavatorio).   Cuando el altar está arreg-lado, el padrino  sienta al ángel para que sea velado y festejado. (F)

 

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