La compra de juguetes sexuales aumentó con la pandemia en el Ecuador

El confinamiento, a más de ser una medida para reducir el contagio por el covid-19, también fue una oportunidad para que las personas exploren nuevas maneras de disfrutar de su sexualidad. En este tiempo, los juguetes sexuales han jugado un papel importante en la exploración del cuerpo.  Las parejas y las mujeres son los grupos que han tomado la delantera al momento de comprar un juguete sexual. De acuerdo con Cristian Bastidas, CEO de la tienda Poplife, durante la pandemia, un 70% de sus clientes han optado por objetos para disfrutar entre dos. Estos incluyen juguetes interactivos como vibradores que pueden controlarse vía Bluetooth mediante una ‘app’. En estos meses de confinamiento, sus ventas aumentaron en más de un 30% con relación al mismo período en el 2019.  Algo similar ha sucedido entre la clientela de Freyja Sex Shop. Fernanda Terán, copropietaria del local junto con Daniel Santos (+), cuenta que en los últimos meses se ha registrado un incremento en la demanda de juguetes sexuales en el país. Sus entregas, ahora en un 90% vía ‘online’, son más frecuentes en productos para parejas. De hecho, los pedidos para este público crecieron en un 40% con relación a los meses previos a la pandemia.  Para el psicólogo y sexólogo Fernando Quito López, la demanda de los juguetes sexuales es un fenómeno que se ha visto globalmente. En sus terapias online ha notado que más personas encuentran a este método como placentero y relajante en medio de todo lo que implica la pandemia. Para él, este es el mejor método para poder sobrellevar el aburrimiento o la ansiedad que genera el confinamiento.
Las empresas productoras de juguetes sexuales también disfrutan esta bonanza gracias a un público que deja de lado los tabúes y prejuicios. Por ejemplo, las ventas de los productos We-Vibe y Womanizer, de la productora Wow Tech Group, crecieron en un 200% durante la pandemia.  “En medio de todo el caos provocado por el nuevo coronavirus, las mujeres han tomado mayor control sobre sus cuerpos”, cuenta María Alejandra Zambrano, quien vende juguetes sexuales a través de tiendas online. Los consoladores, también conocidos como dildos, son los más pedidos entre su clientela, que entre abril y julio ha sido predominantemente femenina. “Ellas preguntan más, quieren saber cómo funciona y qué es más práctico. No pasaba esto antes”, dice Zambrano.  La autosatisfacción pareciera ser una de las respuestas para mantener una vida sexual plena durante la pandemia. Una muestra de ello es una de las guías para las relaciones sexuales creadas por el Departamento de Salud de Nueva York en la cual se menciona: “Eres tu pareja sexual más segura. La masturbación no propagará el covid-19, especialmente si te lavas sus manos (y cualquier juguete sexual) con agua y jabón durante al menos 20 segundos antes y después de tener relaciones sexuales”.  En efecto, en medio de la pandemia, los especialistas recuerdan que los juguetes sexuales deben tratarse con cuidado a lo largo de estos meses. Al lavarlos con agua y jabón y guardarlos en un empaque seguro se reduce significativamente las posibilidades de que el objeto se contamine con bacterias o virus.

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