Kim Yo Jong, la ineludible princesa de Corea del Norte

La demolición, el miércoles 17 de junio del 2020 por Pyongyang de la oficina de enlace intercoreana ha vuelto a confirmar que Kim Yo Jong, la hermana menor del líder norcoreano Kim Jong Un es una de las personas más poderosas del hermético régimen y potencial heredera del poder supremo. En marzo pasado emitió el primer comunicado oficial a su nombre. Pero su influencia no ha parado de crecer y desde hace semanas está en el centro de la estrategia norcoreana de ruptura con Seúl. El pasado fin de semana anunció que había que “destruir completamente” la “inútil oficina de enlace” y el martes 16 de junio, las autoridades norcoreanas hicieron añicos esta institución que era uno de los símbolos de la distensión entre las dos Coreas. Kim Yo Jong es una de las asesoras más cercanas de Kim Jong Un, lo que la convierte en una de las mujeres más poderosas del régimen. Oficialmente, solo es miembro suplente del politburó del Partido de los Trabajadores de Corea del Norte donde fue nombrada en octubre de 2017. Pero en un comunicado difundido por la agencia oficial KCNA, habla “de mi poder autorizado por el líder supremo, nuestro partido y el Estado”. “Jefa de gabinete de hecho” Nacida en 1988, según el ministerio surcoreano de Unificación, Yo Hong es uno de los tres hijos nacidos de la unión entre el exlíder Kim Jong Il y su tercera pareja conocida, la exbailarina Ko Yong Hui. Mantiene un vínculo muy especial con el líder supremo ya que comparten también la misma madre. Al igual que su hermano Jong Un, estudió en Suiza y ascendió rápidamente en la jerarquía desde que el hermano heredó el poder a la muerte de su padre en 2011. En 2009, hizo su primera aparición pública en una visita con su padre a una universidad agrónoma. Y hasta la muerte de éste solía ser una figura recurrente de su entorno. En las fotos de los funerales, se situó justo detrás de Kim Jong Un. En los últimos años siempre ha estado a su lado. “Se ha mostrado muy fiel en la promoción de su hermano como líder supremo, puliendo su imagen a nivel interno y externo y ayudándole al punto de ser de hecho su jefa de gabinete”, dice Katherine Moon, profesora de ciencias políticas en la Wellesley College. Durante el periplo ferroviario de 60 horas de su hermano para participar en la segunda cumbre con el presidente estadounidense, Donald Trump, en febrero de 2019 en Hanói, se la vio llevarle un cenicero cuando bajó a fumar en un andén. Juventud solitaria en común No hay “ninguna duda” de que Kim Jong Un tiene una relación muy cercana con su hermana, observa Yang Moo-jin, de la Universidad de estudios norcoreanos en Seúl. “Jong Un y Yo Jong pasaron buena parte de su juventud solitaria en el extranjero. Pienso que en ese momento desarrollaron una forma de camaradería, además de amor fraterno”, dice. Ninguna mujer ha dirigido Corea del Norte, pero algunos vieron en ella una candidata posible a la sucesión de su hermano cuando surgieron rumores sobre la salud de este tras una ausencia de varias semanas en primavera. Todos los miembros de la dinastía que reina con mano dura en este país pobre y hermético desde hace más de 70 años son reverenciados como pertenecientes a “la estirpe Paektu”, el nombre de la montaña más alta del país, que habría sido el lugar de nacimiento del difunto líder Kim Jon Il. Y Yo Yang pertenece también a esta estirpe. Algunos expertos piensan que su omnipresencia en las últimos tiempos en la prensa norcoreana para criticar a los tránsfugas norcoreanos que envían propaganda desde el Sur al territorio del Norte y el hecho de que esté directamente asociada a una hazaña como la destrucción de la oficina de enlace podría tener como objetivo reforzar su credibilidad ante el ejército norcoreano y los halcones del régimen. Antes, se la había asociado principalmente con las iniciativas diplomáticas norcoreanas. En febrero de 2018, fue la enviada de su hermano a los Juegos Olímpicos de Invierno en Pyeongchang, convirtiéndose así en la primera integrante de la dinastía en viajar a Corea del Sur. Su enigmática sonrisa, su ropa, su escritura fue escrutado al milímetro. Estos juegos olímpicos fueron el inicio de una extraordinaria distensión que ha estallado en pedazos ahora. Y Yo Jong, de la que no se sabe nada de su vida privada, estuvo en cada una de las cumbres entre su hermano y los presidentes de Estados Unidos y de Corea del Sur.

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