Karime Borja Ansaldo se convirtió en la nueva representante de la belleza guayaquileña.

Cuando escuchó la noticia, sus ojos verde mar se iluminaron, no lo podía creer, incluso estuvo a punto de romper en llanto; y aunque el mundo de los certámenes de belleza no es ajeno a ella, no pudo contener su emoción al saberse la reina de Guayaquil. De esta manera, Karime Borja Ansaldo se convirtió la noche del pasado sábado en la nueva representante de la belleza guayaquileña.

La estudiante de Psicología en la Universidad Ecotec, quien se llevó el reinado de la ciudad ante otras 17 candidatas, define el proceso como “una experiencia muy enriquecedora”, que la llevó a conocer en un mes y medio “a mujeres maravillosas” que la “han apoyado” y “llenado el corazón de emoción”.

La joven de 20 años señala que en los próximos días iniciará su proyecto de salud mental con 59 niños del Centro de Arte Integral Reina de Guayaquil. “Vamos a enfocarnos en cómo ellos demuestran sus emociones. Ellos no son como nosotros que pueden decir muy fácilmente como están por dentro, entonces de una manera no invasiva voy a buscar sus emociones inconscientes con un grupo de especialistas para ver cómo están a través del arte y luego hacer un seguimiento para trabajar con sus padres”.

La nueva Reina de Guayaquil, quien en sus momentos libres disfruta de ir al gimnasio, boxear, pintar y modelar, tampoco es ajena al voluntariado con niños. Hace dos años, antes de graduarse en el Colegio Americano, se unió al centro integral Allan Brick, en el que se brinda alfabetización y servicio de guardería. Además estuvo vinculada hace tres años con la fundación Procare, un movimiento católico con el que impartía catequesis a menores de entre 7 y 8 años.

Borja cuenta que para este y los otros certámenes de belleza en los que ha participado (segundo lugar de Miss Colegial 2015 y en Reina de la Marina 2017), el apoyo de su familia ha sido primordial. “Estoy muy emocionada, muy feliz, porque más allá de la belleza externa, lo que yo siempre le he enseñado a mi hija es que ella tiene que conservarse hermosa por dentro”, dice su madre Faddua Ansaldo, quien apunta que desde que Karime tiene dos años la ha involucrado en diversos concursos y comerciales.

La barcelonista de “corazón y obligación” (su abuelo fue el famoso arquero y técnico ecuatoriano Pablo Ansaldo Villacís) habla además de su deseo de continuar en el mundo de los certámenes de belleza. “Quisiera prepararme lo suficiente y en tres, cuatro años lanzarme (al Miss Ecuador), me gustan mucho los reinados, sí se me permite la oportunidad, me encantaría”, añade.

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