En la regeneración de los sectores de Daule se han invertido unos 8 millones de dólares

Ventajas y riesgos por la regeneración de sectores rurales que colindan con urbanizaciones

La Aurora es el sector de mayor dinamismo comercial de las áreas rurales que han sido regeneradas cerca de las urbanizaciones de Daule .

Durante el invierno el lodo dificultaba el acceso a las viviendas y carreteras. Aparte eran afectados por la escasa iluminación en las calles y la falta de servicios básicos como agua potable y alcantarillado, y de espacios de recreación.

Así vivían hace unos siete años en el recinto Buijo Histórico (Samborondón) y los sectores El Recreo, El Cerrito y las cooperativas Ángel Duarte Valverde (conocida como El 10) y La Aurora (Daule), localidades vecinas de varias urbanizaciones de este sector.

Los sitios referidos, en los que viven más de 2.000 familias, han sido intervenidos mediante un plan de regeneración que les ha dado un ambiente distinto a través de nueva infraestructura sanitaria y urbana.

El cambio ha generado más integración entre los habitantes, una revalorización de los terrenos, y en los casos de La Aurora y Buijo Histórico un mayor dinamismo comercial.

Estos lugares, que están en desventaja social y económica, tienen mejoras que han sido ejecutadas por las autoridades locales, porque están cerca de las áreas en las que hay crecimiento urbanístico. “En su mayoría están a continuación de las urbanizaciones que tienen una plusvalía más alta, en ese sentido se les da prioridad de tener servicios para estar acorde. Muchas de estas poblaciones regeneradas están compuestas por individuos que han emigrado del campo a la ciudad”, comenta Lorena Quintana, docente universitaria que tiene un doctorado en Sociología.

El Recreo está cerca de las urbanizaciones Castilla y Cataluña; El Cerrito y La Aurora colindan con Matices, la cooperativa Ángel Duarte Valverde está contigua a la urbanización Estancias del Río, la agencia del Municipio de Samborondón y las oficinas del Cuerpo de Bomberos de Samborondón; Buijo Histórico es un recinto aledaño a Ciudad Celeste y El Cortijo.

“Los arreglos de los sitios mejoran su autoestima y su calidad de vida al tener los servicios básicos, educación, salud y áreas de recreación”, según Quintana.

Como factor positivo, la educadora también destaca que la cercanía y convivencia con nuevos proyectos de desarrollo trae mayor plusvalía a sus terrenos y mayor acceso a la tecnología, mejorando la calidad de vida.

De ello da cuenta Carmelo Basurín, que vive en la cooperativa Ángel Duarte Valverde desde hace 25 años. “Ahora se respira mejor, ahora con más felicidad uno puede salir al malecón a conversar con los vecinos porque hay mejor vista, la tranquilidad siempre la hemos tenido porque aquí no roban, todo ha cambiado para bien, nos sentimos alegres porque podemos acceder a más servicios de la zona como televisión por cable”, comenta.

Por la regeneración de su sector, los moradores de la cooperativa Ángel Duarte Valverde desde el próximo año deberán cancelar una tasa de una contribución de mejoras cuando vayan a realizar el pago del impuesto predial anual. “Aumentan un poco los impuestos, nosotros no le cobramos el 100% de la obra, sino un porcentaje que es de un 20% o 30%”, explica Juan Carlos Farías, director de Obras Públicas del Municipio de Daule.

Esta medida se aplica para todos los sectores que se regeneran en Daule después de que se ha terminado la obra. “En el siguiente año fiscal de haber concluido los trabajos”, acentúa Farías.

En la regeneración de los sectores de Daule se han invertido unos 8 millones de dólares, para los trabajos se contrató mano de obra local, manifiesta Farías.

Hasta el cierre de esta edición el Municipio de Samborondón no contestó si en Buijo Histórico se cobrará una tasa por las mejoras.

La mayoría de los habitantes de estos territorios conocen el trabajo porque se dedican a la albañilería, hay quienes también trabajan en el comercio, agricultura, y quehaceres domésticos.

Comercio

Con los arreglos en los sectores rurales ahora algunos moradores tienen mayores oportunidades para emprender negocios o microempresas con servicios como restaurantes, locales de materiales de construcción, entre otros.

Antenor Morán, habitante de La Aurora, tenía una tienda de productos de abastos, pero hace unos seis años la cerró, adecuó su casa, ahora está más grande y alquila locales comerciales. Sus ingresos mejoraron y ha invertido en dos nuevos negocios propios en su casa: un cíber y una cabina telefónica.

Estos sectores también atraen a empresarios que residen aquí. En Buijo Histórico está el restaurante Casa Gallo, al que no solo llegan trabajadores y moradores de ese recinto, sino también de urbanizaciones de La Puntilla.

Eloïse Cornu, jefa de Marketing del negocio familiar, indica que decidieron invertir en el sector porque es un sitio con un proyecto de crecimiento y está siendo regenerado. “Espero que hayan más inversiones privadas, que seamos el primero de cien locales porque es un sector bastante lindo y sano, algunos de los moradores trabajan para nosotros en el local”, dice Eloïse.

El alcalde José Yúnez expresa que los beneficios en el recinto seguirán, se harán trabajos en el malecón de Buijo, y que hay un plan turístico que incluirá paseos en embarcaciones por el río Babahoyo.

En Buijo Histórico se ha incrementado en un 125% la plusvalía de los terrenos, el aumento ha sido de un 32% por año, según un análisis realizado por la Dirección de Control de Edificaciones del Municipio de Samborondón, en el periodo 2014 al 2018.

Accesibilidad

Pese a los beneficios de la regeneración, la falta de accesibilidad al transporte público afecta a moradores de Buijo Histórico.

Victoria Morán, residente del sitio, dice que desde hace unos tres meses ya no ingresan los buses de la Cooperativa Panorama, la única línea de transporte público con la que se conectan con la avenida Samborondón y Guayaquil.

Jaime Chuchuca, dirigente de la cooperativa, afirma que los buses ya no ingresan, pero solo en las horas pico, debido al tráfico que se forma en la vía de acceso a Buijo por los trabajos viales que realiza el Municipio en el corredor de ingreso a Ciudad Celeste.

Natalie Wong, decana de la facultad de Arquitectura e Ingeniería Civil de la Universidad de Especialidades Espíritu Santo (UEES), opina que aunque hay una intención de mejora urbana en los cinco sectores referidos aún falta conectividad. “Refiriéndome al estado de sus vías y obviamente el sistema de transportación pública”.

El tema de movilidad, además incluye ciclovía y espacios para peatones, asegura Wong.

Riesgos

Por otro lado, aunque la cercanía a las urbanizaciones les da mayor acceso a servicios y adquisición de bienes, también los acerca a otros modelos y estilos de vida que podrían afectar los propios perdiendo identidad.

“Se trata de una identidad común en donde la interacción social entre las personas es cercana, familiar, así como se daba hace algunas décadas en Guayaquil, conservan la vida de barrio en donde la gente se conoce, saluda y se detiene a hablar con el vecino, con el tendero, con el que atiende en el comedor porque están seguros de conocer a los clientes y a los que atienden”, comenta Quintana.

Wong recomienda que a la hora de crear los diseños para las adecuaciones del ornato se debería involucrar a los pobladores, estudiar la identidad de los sectores y acorde a ello generar el espacio, al cual la gente acuda, ya que esto no se hace en la actualidad. “Es importante considerar la identidad a la hora de hacer diseños, hay que estudiar costumbres, historia y actividades que realizan”.

La decana señala que la regeneración es necesaria en los aspectos urbano, arquitectónico y social.

Comenta que estos sectores necesitan ser atendidos, y definitivamente el avance debería ir en lo urbano acorde a los diseños de urbanizaciones vecinas, pero no siguiendo su modelo, sino buscando una integración urbana de mejores características.

Por otra parte, Quintana añade que con la regeneración los poblados se vuelven más atractivos para los inversionistas inmobiliarios, lo cual se convierte a mediano y largo plazo en una amenaza porque se diluyen o disgregan las comunidades perdiendo el sentido de unidad y pertenencia.

Daule tiene unos 176 recintos, de estos un 25% aún no tiene servicios básicos. Samborondón tiene 108 recintos, de los cuales más de 30 no cuentan con un sistema de alcantarillado, ni planta de tratamiento de agua potable.

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