Descartan coronavirus en Ecuador.

Ecuador no se suma a la lista de 24 países, incluida China, con casos de 2019-nCoV. Este martes 4 de febrero del 2020, la ministra de Salud, Catalina Andramuño, anunció que por el momento “está descartado que el coronavirus haya ingresado a Ecuador”. El resultado de los exámenes realizados al paciente chino resultaron negativos. El ciudadano, que llegó al país, desde China, haciendo escalas en Hong Kong y España, tiene hepatitis b. También neumonía viral comunitaria, precisó Gina Watson, representante de la Organización Mundial de Salud (OMS). Este martes, finalmente llegaron los resultados desde el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades, ubicado en Atlanta, en Estados Unidos. Así se confirmó que no se trata de esta infección que ya ha cobrado la vida de más de 400 vidas de personas en el mundo, de más de 20 000 casos diagnosticados.

“Esto corrobora las pruebas realizadas en el Inspi (Izquieta Pérez). El paciente sigue iguales condiciones y estamos vigilantes de su evolución”, dijo la Ministra, que reiteró que el país siguió los protocolos establecidos por la OMS, es decir, que las muestras del primer caso sospechoso sean analizadas en Atlanta. El 30 de enero recibieron los ‘primers’ o los reactivos para realizar las pruebas en Ecuador. “Estamos con la capacidad instalada para revisar los siguientes casos para poder detectar el virus ”. La ministra Andramuño no supo responder qué protocolos seguirán si se logra repatriar a los nueve estudiantes ecuatorianos, que estudian en Wuhan y que llevan 13 días de aislamiento, en sus domicilios. Solamente dijo que eso dependía de la Cancillería. Pero se le consultó sobre medidas que se activarían si llegaran. En otros países se los ha ubicado en fuertes militares, para que pasen un período de cuarentena.

Según datos preliminares, dos de cada 100 personas que han contraído la nueva cepa de coronavirus han fallecido en el mundo. Esta cifra es menor a la registrada en el brote del síndrome respiratorio agudo severo (SARS) en 2002-2003, cuando 10 de cada 100 individuos con ese virus murieron. En la lucha por evitar que la cifra suba, científicos trabajan para encontrar una vacuna o un antígeno que al introducirse en el organismo produzca una respuesta inmunitaria, es decir, una resistencia al “agente enemigo”. Lo explica el doctor William Cevallos, experto en medicina tropicalista (diagnóstico, análisis y tratamiento de enfermedades infectocontagiosas) y catedrático de la Universidad Central del Ecuador.

Para él es necesario entender el comportamiento del virus, que estaría relacionado con especies animales. Hasta este martes había 490 víctimas mortales en China y dos fuera de ese país y más de 23 000 infectados. El 80% de fallecidos, según la Comisión de Salud China, tenía 60 o más años; y el 75%, enfermedades previas como diabetes, por ejemplo. El Ministerio de Salud de Ecuador aún no confirma ni descarta si el ciudadano chino, hospitalizado desde el 23, tiene coronavirus. Cevallos anota que la cepa nueva tiene origen zoonótico, es decir, la transmisión comenzó de un animal a una persona. Con esa información se puede trabajar en el desarrollo de los antígenos (sustancias que producen inmunidad). El proceso incluye una separación de las células patógenas (que causan la enfermedad) que, en pocas dosis, cumplirán ese objetivo. “Se hace una secuencia del virus, se aíslan los patógenos y luego se desarrolla la vacuna, que tiene un antígeno atenuado o muerto”. Este procedimiento -reconoce- parece sencillo, pero no lo es. Antes de probarlo en humanos tiene que someterse a evaluaciones. Tras el análisis en el laboratorio se usa en animales. Luego se comienza con personas sanas y, posteriormente en hospitalizados. Estos días, científicos del mundo prueban con tratamientos. No es una terapia definitiva, pero ha dado resultados en ciertos casos. Es una combinación de antirretrovirales, empleada en el tratamiento de afectados por el nuevo coronavirus. Dos medicamentos aplicados contra el VIH (lopinavir y ritonavir), más el fármaco que surgió tras la pandemia de influenza en el 2009 (oseltamivir) han sido suministrados con éxito en un número limitado de pacientes, tras el brote de Wuhan, en China. Diana Ramos preside la Sociedad de Infectología del Guayas. Los resultados con el uso de esta medicación contra el 2019-nCoV -dice- son esperanzadores. Pero advierte: “los estudios aún no concluyen”. La especialista menciona una publicación de una revista científica india, que identificó similitudes entre el nuevo coronavirus y el virus del VIH. “Esta relación no es común en otros tipos de coronavirus. Eso ha desconcertado a los científicos y se evalúa su patogenicidad y la inmunidad (resistencia) referente al virus”. El VIH emplea la transcriptasa inversa, enzima que torna al ARN (ácido ribonucleico) del virus en ADN (ácido deso­xi­­rribonucleico); así se multiplica. La misión de los antirretrovirales es bloquear e impedir esa replicación.

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