Crean filtro a base de microalgas endémicas de Ecuador

Un grupo de ecuatorianos elaboró una torre a base de estas especies para adaptarlas en distintos medios con el fin de mejorar la calidad de aire en las ciudades.

Un filtro a base de microalgas endémicas de Ecuador, creada por un grupo de científicos del laboratorio Anuka, busca reducir la huella de dióxido de carbono, CO2, en el ambiente.

Roque Rivas, Queenny López, Gabriela Samaniego y Emily Onofre son los inventores de esta iniciativa que nació como un proyecto de titulación en 2017 y que, con el pasar del tiempo, han ido moldeando.

Según contó Rivas en un diálogo con EL TIEMPO, su propuesta consiste en el diseño, construcción e implementación de filtros biológicos fijos (con forma de torre) a base de microalgas específicas que permiten capturar CO2 presente en el ambiente para transformarlo en oxígeno (O2) de un modo altamente eficiente, mediante el proceso de fotosíntesis.

“En términos entendibles, se ha comprobado que las microalgas tienen el potencial de absorber cien veces más CO2 que los árboles, que son responsables de al menos el 70 por ciento del oxígeno que existe en el planeta”, explica el científico.

Agrega que las microalgas utilizan el CO2 para su metabolismo y generan oxígeno en un proceso conocido como fotosíntesis.

Las algas son resistentes a temperaturas elevadas y metales pesados, “algunas de estas son colocadas en torres que contienen agua con ciertos nutrientes, para que el ambiente artificial sea el más parecido al natural”, explicó. Entre los nutrientes están el fósforo, el calcio y el nitrógeno.

Investigación
Rivas informó que para identificar las microalgas idóneas para el proyecto recorrieron varias fuentes geotermales del país y luego las aislaron, después las sometieron al cultivo, en condiciones de laboratorio, y “buscamos el medio en el que pueden crecer y que no sea costoso”, acotó .

Especificó que las algas provienen de aguas hediondas y que próximamente se realizará la primera instalación piloto de un filtro a escala real en un espacio privado de Quito,. Además, planean crear más filtros para instalarlos en los sitios más contaminados del país, a causa del parque automotor. El objetivo es saber de cómo funcionarán las algas en un hábitat que no es el suyo.

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