No frenan a las ventas informales

La plataforma de Narancay o la reubicación en los puestos libres dentro de los mercados de la ciudad
no han sido impedimento para que las personas sigan ofreciendo sus productos en las calles de Cuenca.

Si bien el Municipio no cuenta con una cifra precisa de cuántos vendedores informales hay en la ciudad, se estima que a principios del 2016 se carnetizó a 1.300 personas. Actualmente, se registra una cifra aproximada de 4.000 comerciantes.

Esto fue lo que indicó Manolo Cárdenas, director municipal de Mercados, quien aseguró además que ahora están actualizando un catastro para tener un mejor control de este tipo de comercio.

Carnetización
Cárdenas informó también que, una vez realizado un catastro o censo para definir un número más preciso de vendedores, se procederá a realizar una recarnetización, donde constarán, no solo los datos de las personas sino además el horario y lugar al que fueron asignados para ofertar sus productos.

“El aproximado de 4.000 vendedores está en las calles no porque haya recibido un permiso, sino porque comenzó a falsificar los carnets”.

Este proceso de recarnetización, según Cárdenas, arrancará la próxima semana y concluirá a finales de septiembre.

El funcionario manifestó que el programa de recarnetización será válido únicamente para las personas que se encuentran registradas actualmente en el Municipio, mas no para quienes se han sumado sin un permiso institucional.

Cárdenas aseguró que 164 productores fueron reubicados hace tres semanas en los mercados de la ciudad y que en la plataforma de Narancay, espacio ubicado al sur de Cuenca, están disponibles 80 puestos, mientras que en el mercado Nueve de Octubre, quedan 60 sitios libres.

“El único inconveniente que tenemos en este momento es con los comerciantes de la calle Antonio Valdivieso, quienes no han aceptado las alternativas que desde el Municipio les hemos brindado; por lo tanto, mantendremos las conversaciones”, refiere Cárdenas.

Panorama
En horas de la mañana de ayer, en el mercado Diez de Agosto, la Guardia Ciudadana pedía a tres vendedoras que se retiren de una de las puertas de ingreso.

Yolanda Astudillo, una de estas vendedoras, explicó que no lo han hecho porque sienten que existe una falta de organización en los puestos que se encuentran adentro.

“Nos toca salir porque adentro no se vende. Están unos encima de otros y la fruta se nos pudre”, comentó Astudillo.

Por su parte, Elvia Montaleza, otra de las comerciantes, indicó que muchas de las personas que llegan hasta el Diez de Agosto, son expendedores de otros mercados como el mayorista de El Arenal. “Es una competencia desleal. A nosotros no nos conviene que no acepten ubicarse adentro y que saquen sus canastos. Si nosotros hiciéramos los mismo, esto sería tierra de nadie”, dijo Montaleza.

Antonio Valdivieso
José Chumbi, representante de los 123 vendedores de la Asociación 16 de Septiembre, quienes laboraban en la calle Antonio Valdivieso que fue cerrada por el Municipio el 26 de julio pasado, reclama a las autoridades la falta de información y acuerdos.

El comandante de la Guardia Ciudadana, Guillermo Cobo, coincidió con Manolo Cárdenas en que los comerciantes de esta asociación no están de acuerdo con las alternativas ofrecidas.

“Ellos quieren la calle, no acceden a ocupar los puestos libres en los mercados. Tampoco podemos ceder en todo lo que piden y permitir que la ciudad pierda su orden y su seguridad”, aseveró Cobo.

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